La Marca Política En Jaque: Los Presidentes Sudamericanos Frente Al Termómetro Ciudadano
El más reciente Ranking de Imagen Positiva de Presidentes Sudamericanos, elaborado por CB Consultora Opinión Pública, expone cómo la percepción ciudadana moldea la marca política de los mandatarios de la región. El estudio, realizado entre el 14 y 20 de junio de 2025, encuestó entre 1 040 y 1 554 personas por país, con un margen de error de ±2 % a 3 % y un nivel de confianza del 95 %.

Contexto internacional y resultados principales
Según los resultados, varios presidentes registran índices particularmente bajos de aprobación. Gustavo Petro (Colombia) alcanza alrededor del 37 % de imagen positiva, mientras que Nicolás Maduro (Venezuela) desciende al 23 %, con un 73 % de desaprobación. Aún más críticos son los casos de Dina Boluarte (Perú), con apenas un 18 % de respaldo, y Luis Arce (Bolivia), con un 17,8 % de apoyo ciudadano. Medios internacionales como Infobae han subrayado que Boluarte se ubica como la presidenta con peor imagen en Sudamérica, con niveles de desaprobación cercanos al 80 %.
Impacto en la percepción pública
Para un lector internacional, este panorama sugiere varias implicancias. En primer lugar, el desgaste de legitimidad democrática: los bajos niveles de aprobación reflejan frustración ciudadana y un debilitamiento de la confianza institucional. En el caso de Perú, la crisis de legitimidad de Boluarte se ha convertido en un factor central de la inestabilidad política.
En segundo término, se observan ventajas y desafíos regionales. Para líderes como Maduro o Arce, las cifras refuerzan percepciones de desconexión con la ciudadanía o estilos de gestión percibidos como autoritarios. En contraste, mandatarios con mejores evaluaciones, como Daniel Noboa en Ecuador o Javier Milei en Argentina, evidencian cómo distintos estilos de liderazgo —desde enfoques populistas hasta gestiones más tecnocráticas— impactan de manera directa en la valoración pública.
En resumen, el ranking de junio de 2025 sitúa a varios presidentes sudamericanos entre los peores evaluados en términos de imagen, lo que refleja no solo tensiones domésticas, sino también consecuencias en la marca política que cada mandatario proyecta hacia la región y el mundo. Estas cifras ofrecen una radiografía del estado actual de la gobernabilidad sudamericana y anticipan los retos que cada país enfrentará en su vínculo entre liderazgo, legitimidad y opinión pública.
La pobreza aumentó casi 8 puntos desde diciembre, y cada vez más familias necesitan ayuda para subsistir.
La semana última Argentina vivió dos hitos: por primera vez en más de una década, el ministerio de Economía anunció que hubo superávit fiscal. Es decir, que se recaudó más de lo que se gastó, algo que ha ocurrido en poquísimas ocasiones en este país sudamericano.
Poco tiempo después, el prestigioso Observatorio de la Deuda Social de la Universidad Católica Argentina (UCA) dio a conocer una cifra que dejó helados a muchos: estimó que la pobreza en enero superó el 57%, el peor índice desde la crisis de 2001/2. Estos datos reflejan las dos caras de la Argentina de Javier Milei, el economista libertario que asumió en diciembre pasado prometiendo sanear la economía del país, que lleva décadas entrando y saliendo de crisis, y reducir la inflación, que hoy es la más alta del mundo.
En apenas dos meses Milei ha logrado cumplir con su meta de «déficit cero», es decir, dejar de tener las cuentas en rojo. Y los mercados muestran su satisfacción:
Los bonos y acciones argentinos están en alza, el dólar libre (o «blue») se ha estabilizado y el llamado “riesgo país” -un índice que muestra la confianza en la capacidad de un Estado para pagar su deuda- está en su nivel más bajo en dos años, todas señales de que el rumbo macroeconómico va por buen sendero.
Fuente: https://www.bbc.com/mundo/articles/cnknnwqn4z3o
Fuente Fotografía: Wikimedia Commons (dominio público/Creative Commons)
Solo diez países del mundo están dirigidos por mujeres, y algunos de ellos están sorteando la crisis del coronavirus con buena nota. ¿Están mejor preparadas para manejar las situaciones críticas?
Según un estudio, no existen conclusiones estadísticas que sostengan la hipótesis de que las mujeres lleven a cabo una mejor gestión, ni de que los dirigentes políticos masculinos se manejen con exceso de confianza.
Si analizamos la manera en que se está gestionando la crisis del coronavirus en el mundo, encontramos llamativas diferencias entre aquellos países liderados por mujeres y los que están dirigidos por hombres. Aunque es pronto para sacar conclusiones definitivas, los expertos han señalado que las mujeres dirigentes tienen mejores habilidades de gestión en situaciones críticas como la de la COVID-19.
Veamos algún ejemplo. En Alemania, la canciller (y científica de formación) Angela Merkel ha evitado el confinamiento total y el colapso de los hospitales y ha ordenado la realización de dos millones de pruebas diagnósticas para detectar el virus de manera efectiva; en Nueva Zelanda, la primera ministra Jacinda Ardern ha informado de que, hasta la fecha, solo se han producido 19 muertes por la enfermedad; y en la isla de Taiwan, presidida por Tsai Ing-wen, solo se han registrado seis víctimas mortales y se han puesto en marcha más de 120 medidas sin llegar a restricciones absolutas.
La revista estadounidense Forbes ha analizado varios países dirigidos por mujeres (Islandia, Taiwan, Alemania, Nueva Zelanda, Noruega, Dinamarca y Finlandia), y ha llegado a la conclusión de que sus dirigentes han gestionado la crisis con empatía, prudencia y precaución, lejos de los rasgos de autoritarismo que hemos presenciado en otras partes del mundo.
El exceso de confianza masculina
Existen rigurosas investigaciones académicas que señalan que los hombres tienen más confianza en sí mismos que las mujeres. Es lo que en la teoría de la Economía del Comportamiento se conoce como sesgo de sobreconfianza, también estudiado en psicología.
¿Nos encontramos, entonces, ante una concentración de líderes masculinos que padecen dicho sesgo? Esta característica produce en el individuo una seguridad excesiva en sus juicios, sin tener en cuenta la exactitud de éstos, lo que le impide prepararse adecuadamente y conduce a situaciones peligrosas.
Además, estas personas no son capaces de admitir que están en un error, por lo que no revisan sus razonamientos desde nuevas ópticas, ni actualizan la información y las evidencias, dificultando así la resolución de los conflictos. Cuando una de estas personas lidera un país, los efectos pueden ser terribles.
El 90% de los Jefes de Estado y de Gobierno son hombres
Fijémonos en lo que dice un reciente artículo de The Guardian: «Muchos países con hombres al frente también lo están haciendo bien, pero pocos países con mujeres líderes lo han hecho mal». Curioso, ¿verdad? Se trata de una afirmación sugerente que, unida a la hipótesis del exceso de confianza de los hombres, nos hace preguntarnos sobre la evidencia estadística del asunto que estamos tratando. Es cierto que la gran mayoría de los países no han sido gobernados nunca por una mujer. El 90% de los Jefes de Estado y de Gobierno son hombres. Por este motivo, cabe preguntarse si la hipótesis acerca de una mejor gestión femenina de la crisis está respaldada por un riguroso análisis estadístico.
Un estudio sobre países europeos.
Para responder esta pregunta hemos analizado una muestra de 21 países europeos liderados por hombres y 11 por mujeres (incluidos los de la UE-28 –contando Reino Unido–, más Suiza, Noruega, Islandia y Georgia). Se han utilizado dos indicadores de éxito en la gestión: el ratio de contagiados y el de fallecidos por cada 1.000 habitantes a fecha de 25 de abril, extraídos del Johns Hopkins Coronavirus Resource Center, y la información sobre la población de cada país del European Centre for Disease Prevention and Control (ECDC).
En el gráfico y en esta tabla se muestra el resultado de los ratios y se señalan los países liderados por una mujer como presidenta, primera ministra o canciller. Los datos se han ordenado de menor a mayor ratio de muertes.

De manera resumida, y utilizando diferentes técnicas de análisis de datos para muestras pequeñas, las conclusiones son éstas:

Si se observan los resultados del estudio, no existen diferencias estadísticamente significativas entre el grupo de países liderados por hombres y el de mujeres, para ninguna de los dos ratios. A primera vista observamos que hay dos países (Georgia y Eslovaquia) liderados por mujeres que son los que obtienen mejor resultado, pero Bélgica, también dirigido por una mujer (Sophie Wilmès), obtiene los peores resultados.
Conclusión: no
Dicho con otras palabras: no se encuentra soporte estadístico para la hipótesis de que las mujeres lleven a cabo una mejor gestión, ni de que los dirigentes políticos masculinos se manejen con exceso de confianza. Es necesario hacer algunas salvedades: sabemos que los datos, si bien son oficiales, deben tomarse con precaución, ya que están sujetos a revisión y sufren limitaciones de conteo.
Además, hay otros ratios que se podrían considerar como indicadores de la calidad de la gestión (aquí hemos elegido los más populares por su influencia en la opinión pública). Y, por supuesto, hay múltiples factores que hay que tener en cuenta en el éxito de la gestión de esta crisis, al margen de la persona que dirige un país.
Una variable clave, que pronto podremos explorar, será el impacto en la economía y en el bienestar social de las medidas tomadas en cada país. Las secuelas de la pandemia nos dejaran ver qué líderes y lideresas han hecho bien su trabajo.
Datos del estudio: https://datawrapper.dwcdn.net/16rc0/1/
Autor: María Teresa Corzo Santamaría, profesora de Finanzas de la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales de la Universidad Pontificia Comillas (Comillas ICADE), Universidad Pontificia Comillas.
Fuente: www.theconversation.com
Fotografía: www.20minutos.es
El candidato opositor del Partido Revolucionario Moderno (PRM) Luis Abinader obtuvo la victoria de las elecciones presidenciales este domingo en República Dominicana, con cerca del 50% de los votos contados Abinader había alcanzado un 52% de los votos, lo que llevó a sus principales contrincantes a reconocer su victoria.
En un discurso en el que se auto declaró ganador Abinader, aseguró. «Aunque la Junta Central Electoral no ha proclamado el resultado, las proyecciones apuntan a que nuestra victoria es irreversible».
«Vencimos el temor con la esperanza y la duda con la determinación. Esta noche salvamos el futuro porque ejercimos el cargo más importante en una democracia, el cargo de ir a votar», agregó.
Abinader es el primer presidente latinoamericano elegido en tiempos de pandemia de covid-19 y el primer mandatario en la región que asumirá el cargo tras haberse enfermado de coronavirus.
Con su victoria se da por terminado un ciclo de 16 años del Partido de la Liberación Dominicana (PLD) en el poder; duranre este período República Dominicana se convirtió en el país que más ha crecido en último quinquenio en América Latina.
Lo cual no fue suficiente para el electorado si se tienen en cuenta varios factores. incluidos recientes escándalos de corrupción e impunidad- provocaron un hartazgo político que se represento en el resultado electotal de este domingo sacando al PLD del gobierno.
¿Quien es Luis Abinader ?
Nacido en Santo Domingo en 1967 en una familia de empresarios, es hijo del también político José Rafael Abinader, el cual fue vicepresidente del Partido Revolucionario Dominicano y fundador y rector de la Universidad Dominicana O&M.
El nuevo presidente egraduado de economía en su país, con posterioridad viajo a los Estados Unidos donde continuo con sus estudios academicos en la Universidad de Harvard y el Dartmouth College.
Tras su regreso a Dominicana, comenzó sus andanzas en la política, la que ha ido compartiendo con varios proyectos empresariales, entre ellos en el sector del turismo y la producción de materiales construcción.
Es presidente ejecutivo de una compañía de desarrollo turístico llamada Grupo ABICOR y funge como vicepresidente de la empresa Cementos Santo Domingo, que ha sido cuestionada por varios grupos ambientales.
La tarea para Abinader esta direccionada a continuar el progreso económico que inicio el saliente gobierno y además en cumplir sus promesas de campaña en un contexto inpensable; la recuperación del pais un vez se de por terminada la pandemia de coronavirus.
Entre las principales propuestas que marcaron su campaña está la creación de más de 600.000 empleos, empoderar a la mujer dominicana, revertir la informalidad en el sector laboral y crear una agencia para reducir el gasto de transporte público y el tráfico en las ciudades.
Si bien su perfil y el trabajo abonado como representante de la oposición desde las elecciones presidenciales pasadas, hacian de Abinader opcionado a ser el ganador electoral, varios politologos dominicanos coinciden en que la falta de alianzas y concenso del Partido de la Liberación Dominicana (PLD) con las diferentes fuerzas politicas propiciarón un ecosistema ideoneo para el trinfo de Abinader.
Fuente: www.bbc.com
Fotografía: https://elpais.do
En una crisis sanitaria de este tipo, no importa tanto el régimen político como la eficacia del Estado y la administración pública.
En condiciones normales, el aserto churchilliano de que la democracia es la mejor forma de gobierno posible una vez ensayadas todas las demás nos parece solo una fina y brillante ironía de ese político heterodoxo que fue Winston Churchill. Pero en circunstancias como las actuales, cuando las democracias luchan por sobrevivir a una crisis sanitaria global, la pregunta de si son más o menos eficaces que los sistemas autoritarios cobra toda actualidad.
Tomemos el caso de China. Su respuesta inicial fue lenta porque a pesar de tener un gran aparato estatal y mucha autoridad, no sólo dejó pasar la crisis de largo sino que incluso sancionó por difundir falsedades a los médicos que dieron la alarma. Con ello, confirmó algo que Amartya Sen había ya demostrado hace tiempo sobre por qué las hambrunas tendían a ser más agudas en los regímenes autoritarios: la ausencia de medios de comunicación, opinión pública y elecciones regulares hacía menos responsables y más lentos en reaccionar a políticos y funcionarios. Es algo que vimos también en la URSS con motivo del accidente nuclear de Chernóbil: las dictaduras despojan de autoridad a técnicos y profesionales y a cambio les infunden temor hacia los políticos, lo cual tiende a empeorar las crisis por el miedo a las represalias.
«En Europa, pese a tener sistemas democráticos y recursos económicos, no teníamos una experiencia anterior a la que referirnos»
Sin embargo, tampoco podemos decir que las democracias hayan reaccionado mejor. EE.UU. y el Reino Unido, cunas de la democracia liberal, están siendo caóticos y desorganizados en su reacción, y España e Italia han reaccionado tarde y mal, no anticipando con tiempo ni el impacto sanitario, ni el social ni económico. Los chinos taparon los casos al principio, pero una vez que se movilizaron lo han hecho con una eficacia demoledora –incluso atemorizadora–, en cuanto al nivel de control social que han demostrado ser capaces de ejercer gracias a la tecnología. Mientras, muchas democracias están demostrando haber perdido un tiempo precioso para reforzar sus sistemas sanitarios cuando aún estaban a tiempo.
Muy probablemente, la conclusión sea que, en una crisis sanitaria de este tipo, no importa tanto el régimen político como la eficacia del Estado y la administración pública. China, Singapur y Japón, con sistemas que varían mucho entre sí –autoritario, iliberal y liberal– han reaccionado bien por dos razones: tienen estados que funcionan y ya había pasado por una crisis similar, el SARS, que les había dejado una serie de lecciones y protocolos de actuación. En Europa, por el contrario, pese a tener estados capaces, sistemas democráticos y recursos económicos, no teníamos una experiencia anterior a la que referirnos así que no solo se ha improvisado, sino que se ha aplicado una respuesta inicial de normalidad pensada para ataques terroristas cuando la situación era exactamente la contraria. Así que el jurado no ha dado todavía su veredicto sobre quién es más eficaz.
Fuente: ethic.es
Fotografia: www.dw.com ; Jorge González/Flickr. Algunos derechos reservados.
Autor: José Ignacio Torreblanca es Profesor Titular en el Departamento de Ciencia Política y de la Administración de la la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED) y Doctor Miembro del Instituto Juan March de Estudios e Investigaciones. Ha sido becario del Programa Fulbright Unión Europea-Estados Unidos, Profesor en la George Washington University en Washington D.C. así como investigador en el Instituto Universitario Europeo de Florencia.
«Esta crisis nos ha recordado que el gobierno importa; que el buen gobierno importa. Que los hechos y la ciencia importan, que la ley importa».
Fiel a su estilo discursivo, transmitiendo esperanza, con argumentos claros y directos Barack Obama expresa abiertamente su apoyo al candidato demócrata Joe Biden mediante un video publicado en sus redes sociales.
“Necesitamos un tipo de liderazgo que esté basado en conocimiento y experiencia, honestidad y humildad, empatía y gracia. Ese tipo de liderazgo que no pertenece solamente a las capitales de los Estados y a las oficinas de los Alcaldes, sino que merece estar en la Casa Blanca. Por eso estoy orgulloso de apoyar públicamente a Joe Biden para la presidencia de los Estados Unidos”
En cuanto a la situación peculiar en la que se desarrollan las elecciones norte americanas menciono, “Si hay una cosa que hemos aprendido como país es que en momentos de grandes crisis es que el espíritu de cuidarnos los unos a los otros no puede estar limitado a nuestros hogares, o a nuestros lugares de trabajo, nuestros barrios o nuestras iglesias. Ese espíritu tiene que verse reflejado también en nuestro gobierno nacional”.
«Esta crisis nos ha recordado que el gobierno importa; que el buen gobierno importa. Que los hechos y la ciencia importan, que la ley importa».
Esta mas que claro que el carisma y la capacidad discursiva de Obama llegan a la campaña de Biden para darle nuevos aires, tanto así que en menos de 24 horas de la publicación del video se ha vitalizado en las redes sociales.
Fuente: www.laverdad.com.mx
Fotografía: www.cnbc.com