La Juventud y Partidos Políticos en Paraguay: ¿Una relación en Crisis?
Luego de haber acompañado y analizado diversas campañas electorales en Paraguay, podemos observar un distanciamiento manifiesto entre la juventud, la política y los partidos políticos. Esta disociación no es meramente anecdótica, sino que se ve reflejada en datos concretos como los proporcionados por diversas investigaciones sociológicas e investigaciones sobre la participación de los jóvenes en la política y los partidos políticos paraguayos y la confianza hacia ellos.

El Latinobarómetro revela una tendencia alarmante: la desafección política entre los jóvenes paraguayos va en aumento. ¿A qué se debe este fenómeno? ¿Acaso los partidos políticos no están ofreciendo los espacios necesarios para que la juventud se involucre y participe activamente?
“Los datos del Latinobarómetro 2023 confirman este distanciamiento. En Paraguay, apenas el 40 % de la población apoya la democracia, mientras un 27 % es indiferente y otro 27 % se inclina hacia opciones autoritarias. Entre los jóvenes (16–25 años), los números son aún más preocupantes: solo el 43 % prefiere la democracia, el 30 % es indiferente y un 20 % cree que un régimen autoritario podría ser mejor. Además, solo un 18 % considera que los partidos políticos funcionan bien. Incluso, un 58 % afirma que la democracia puede existir sin partidos. Estos datos muestran que los partidos, en lugar de ser espacios de inclusión, hoy son vistos con desconfianza y como estructuras cerradas que no responden a las aspiraciones de la juventud.”
Los jóvenes de hoy demandan más que discursos y promesas en tiempos electorales. Los jóvenes buscan espacios donde puedan ser escuchados, que se los valore y sobre todo, quieren espacios donde sus preocupaciones e ideas puedan transformarse en acciones concretas dentro de los partidos políticos. Lamentablemente, la realidad hoy nos muestra que esos espacios son limitados, e inclusive en otros casos, son excluyentes.
La representación y participación de las juventudes en los partidos políticos paraguayos hoy atraviesan varios problemas estructurales. En primer lugar, existe una desconexión entre las estructuras de poder internas de los partidos y las nuevas generaciones. Las decisiones son tomadas por las viejas guardias que no siempre representan los intereses y las perspectivas de los jóvenes. Esta falta de representación genera una sensación de alejamiento y desinterés ocasionadas por el adultocentrismo.
Además, los jóvenes encuentran barreras para acceder a roles de liderazgo y toma de decisiones dentro de los partidos. Las estructuras jerárquicas y los procesos internos dificultan la integración efectiva de nuevas voces y talentos que están buscando ser escuchados y ocupar espacios. Como resultado, muchos jóvenes prefieren canalizar su energía y entusiasmo hacia movimientos sociales, ONG’s o iniciativas independientes que les permitan mayor autonomía y capacidad de acción.
Estamos ante una realidad que obliga a los partidos políticos a analizar esta situación, y puedan actuar en consecuencia. Ya no basta con atraer jóvenes durante las campañas electorales con estrategias de marketing. Es necesario abrirles las puertas a la participación política, ofreciendo espacios reales de influencia, decisión y acción, estableciendo mecanismos transparentes que fomenten la inclusión y la diversidad generacional, que es clave para la continuidad de los procesos de toda democracia.
El futuro de la política y la democracia paraguaya depende en gran medida de cómo se aborde esta desconexión entre la juventud y los partidos políticos. Si no se actúa de manera proactiva y efectiva para involucrar a los jóvenes, corremos el riesgo de perpetuar un ciclo de desencanto y apatía que podría poner en riesgo la legitimidad y la representatividad de nuestras instituciones democráticas en un futuro no muy lejano, teniendo en cuenta el porcentaje de población joven que hoy tenemos en Paraguay.
Resumen.
La pregunta que debemos hacernos no es si la la relación de la juventud y los partidos políticos están en crisis, sino cómo podemos transformar esta crisis en una oportunidad para revitalizar y fortalecer nuestra democracia. Es hora de que los partidos políticos en Paraguay tomen acciones, y se comprometan profundamente con la inclusión generacional y construyan un futuro político donde todos, independientemente de su edad, puedan tener voces y votos significativos.
Este desafío no es solo una responsabilidad de los partidos políticos, sino de toda la sociedad paraguaya que aspira a construir un país más justo y representativo. La juventud está lista para ser parte del cambio; ¿están listos los partidos políticos para abrirles las puertas?
El más reciente Ranking de Imagen Positiva de Presidentes Sudamericanos, elaborado por CB Consultora Opinión Pública, expone cómo la percepción ciudadana moldea la marca política de los mandatarios de la región. El estudio, realizado entre el 14 y 20 de junio de 2025, encuestó entre 1 040 y 1 554 personas por país, con un margen de error de ±2 % a 3 % y un nivel de confianza del 95 %.

Contexto internacional y resultados principales
Según los resultados, varios presidentes registran índices particularmente bajos de aprobación. Gustavo Petro (Colombia) alcanza alrededor del 37 % de imagen positiva, mientras que Nicolás Maduro (Venezuela) desciende al 23 %, con un 73 % de desaprobación. Aún más críticos son los casos de Dina Boluarte (Perú), con apenas un 18 % de respaldo, y Luis Arce (Bolivia), con un 17,8 % de apoyo ciudadano. Medios internacionales como Infobae han subrayado que Boluarte se ubica como la presidenta con peor imagen en Sudamérica, con niveles de desaprobación cercanos al 80 %.
Impacto en la percepción pública
Para un lector internacional, este panorama sugiere varias implicancias. En primer lugar, el desgaste de legitimidad democrática: los bajos niveles de aprobación reflejan frustración ciudadana y un debilitamiento de la confianza institucional. En el caso de Perú, la crisis de legitimidad de Boluarte se ha convertido en un factor central de la inestabilidad política.
En segundo término, se observan ventajas y desafíos regionales. Para líderes como Maduro o Arce, las cifras refuerzan percepciones de desconexión con la ciudadanía o estilos de gestión percibidos como autoritarios. En contraste, mandatarios con mejores evaluaciones, como Daniel Noboa en Ecuador o Javier Milei en Argentina, evidencian cómo distintos estilos de liderazgo —desde enfoques populistas hasta gestiones más tecnocráticas— impactan de manera directa en la valoración pública.
En resumen, el ranking de junio de 2025 sitúa a varios presidentes sudamericanos entre los peores evaluados en términos de imagen, lo que refleja no solo tensiones domésticas, sino también consecuencias en la marca política que cada mandatario proyecta hacia la región y el mundo. Estas cifras ofrecen una radiografía del estado actual de la gobernabilidad sudamericana y anticipan los retos que cada país enfrentará en su vínculo entre liderazgo, legitimidad y opinión pública.
La pobreza aumentó casi 8 puntos desde diciembre, y cada vez más familias necesitan ayuda para subsistir.
La semana última Argentina vivió dos hitos: por primera vez en más de una década, el ministerio de Economía anunció que hubo superávit fiscal. Es decir, que se recaudó más de lo que se gastó, algo que ha ocurrido en poquísimas ocasiones en este país sudamericano.
Poco tiempo después, el prestigioso Observatorio de la Deuda Social de la Universidad Católica Argentina (UCA) dio a conocer una cifra que dejó helados a muchos: estimó que la pobreza en enero superó el 57%, el peor índice desde la crisis de 2001/2. Estos datos reflejan las dos caras de la Argentina de Javier Milei, el economista libertario que asumió en diciembre pasado prometiendo sanear la economía del país, que lleva décadas entrando y saliendo de crisis, y reducir la inflación, que hoy es la más alta del mundo.
En apenas dos meses Milei ha logrado cumplir con su meta de «déficit cero», es decir, dejar de tener las cuentas en rojo. Y los mercados muestran su satisfacción:
Los bonos y acciones argentinos están en alza, el dólar libre (o «blue») se ha estabilizado y el llamado “riesgo país” -un índice que muestra la confianza en la capacidad de un Estado para pagar su deuda- está en su nivel más bajo en dos años, todas señales de que el rumbo macroeconómico va por buen sendero.
Fuente: https://www.bbc.com/mundo/articles/cnknnwqn4z3o
Fuente Fotografía: Wikimedia Commons (dominio público/Creative Commons)
El fenómeno político en torno a Javier Milei, el candidato de derecha antisistema surgido en los últimos años en Argentina, ya no puede ser descrito como una novedad: el aspirante presidencial viene en franco ascenso al menos desde haber obtenido una banca como diputado en 2021.
Pero tras haberse convertido en el candidato más votado en las PASO de este domingo, Milei parece haber dado otro contundente salto más, dejando una estela de incertidumbre entre las fuerzas políticas tradicionales y, aún más, en la golpeada economía del país.
«Creo que el principal atractivo (de Milei) es una visión antisistema, una visión anticasta», dijo a CNN Juan Negri, doctor en Ciencia Política y director de la carrera de Ciencia Política y Gobierno en la Universidad Torcuato di Tella. «También el mensaje optimista de que el ajuste no lo hace la sociedad, sino que lo hacen los políticos —todos lo demás están diciendo otra cosa— y ahí se explica buena parte de su triunfo», agregó.
Milei obtuvo el 30,04% de los votos en estas Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias (PASO), siendo el candidato más votado en el país (su fuerza política, La Libertada Avanza, también fue la más votada). La coalición Juntos por el Cambio obtuvo el 28,28% (16,98% para Patricia Bullrich, ganadora de la interna, y 11,3% para Horacio Rodríguez Larreta), mientras que el oficialista Unión por la Patria logró el 27,27% (21,4% para el actual ministro de Economía, Sergio Massa, que ganó la interna, y 5,87% para Juan Grabois.
¿Puede ganar Milei las elecciones en Argentina?
Ya se esperaba un buen desempeño de Milei en estas elecciones, pero pocos anticipaban que fuera el candidato más votado. Alejandro Corbacho, doctor en Ciencia Política y profesor en la Universidad del CEMA, dijo a CNN que «Milei tiene un discurso muy simple, su mensaje atiende a necesidades inmediatas de la gente y se presenta como el candidato anti establishment, pero no anti sistema; en un país que lleva 20 años de malos gobiernos, esto es atractivo para los votantes».
«Esta es una paliza descomunal al gobierno kirchnerista de un candidato outsider, casi antisistémico, que arrasó. Se está pinchando, si no se pinchó, lo que llamamos la marea rosa latinoamericana”, consideró, por su parte, Andrés Oppenheimer, conductor de CNN en Español.
El escenario electoral, sin embargo, sigue estando marcado por la incertidumbre de cara a las elecciones generales del 22 de octubre y la segunda vuelta, de ser necesaria, pautada para el el 12 de noviembre: las tres principales fuerzas políticas en Argentina han logrado cada una cerca del 30% de los votos, y se espera que en los próximos comicios aumente la cantidad de votantes (la participación fue del 69% del padrón, por debajo de lo normal, y otra manifestación del mismo enojo de los votantes que ha llevado también al voto por Milei, según Corbacho).
La competencia es, ahora, por cuáles dos fuerzas políticas avanzarán al balotaje. Esto se debe a que en Argentina para ganar en primera vuelta un candidato debe obtener el 45% de los votos o el 40% y una diferencia de 10 puntos con el segundo. Con los números del domingo, se trata de un escenario poco probable, y la expectativa es por cuáles dos de las tres fuerzas en pugna accederán a la segunda vuelta.
«La definiría como una elección de tres con gran incertidumbre, porque lo que hace seis meses era un hecho, hoy ya no lo es», expresó Corbacho. «Entonces tenemos un partido que nadie conoce, ni nadie sabe cómo puede funcionar. Tenemos un partido de gobierno que debería perder por lógica y sin embargo, por errores del principal partido de oposición podría ganar. Y el partido que debería haber ganado, por el mal desempeño del gobierno, no logró imponerse con holgura suficiente», agregó.
Así, todo lo que ocurra de aquí hasta octubre estará marcado por el discurso, la agenda y, en definitiva, las expectativas en torno a Milei, un candidato polémico y ajeno al sistema tradicional de partidos de Argentina que promete —amenaza, para sus detractores— cambios profundos y estructurales en un país afectado por la alta inflación, el estancamiento económico y el aumento de la pobreza, entre otros problemas.
María O’Donnell, conductora del programa Conecta2 en CNN en Español, señaló que “si al triunfo de Milei se le suma el triunfo de Patricia Bullrich vemos que emergen una derecha y una extrema derecha con mucho potencial electoral”.
“(Es) la irrupción de una novedad en el sistema con una fuerza muy impensada”, dijo, agregando que el desempeño del domingo sería «el piso» de Milei, cuyo apoyo podría seguir aumentando.
Los efectos económicos de las elecciones, al menos, ya se notan: la cotización oficial del dólar subió de 300 a 365 pesos, más del 20%, un día después de las elecciones, y el Banco Central de Argentina subió la tasa de referencia a 118%, 21 puntos por encima de la referencia anterior.
¿De dónde viene Milei?
Javier Milei es un economista autodefinido como «liberal libertario» y nacido en 1970, que en su juventud intentó ser jugador de fútbol profesional en Argentina y que se muestra como un amante de los perros —tiene cinco mastines ingleses a los que considera parte de su familia— y mantiene una relación estrecha con su hermana Karina quien, según lo anticipó el candidato, ocuparía el lugar de primera dama si él llegara a ser presidente.
De acuerdo con el Consejo Profesional de Ciencias Económicas de la ciudad de Buenos Aires, Milei se licenció en Economía en la Universidad de Belgrano y tiene posgrados cursados en el Instituto de Desarrollo Económico y Social y en la Universidad Torcuato Di Tella.
Ha sido, según esta fuente y entre otros cargos, profesor universitario y economista jefe en el Estudio Broda y en Máxima AFJP, una empresa administradora de jubilaciones que desapareció durante la reforma del sistema previsional impulsada por el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner en 2008. También se desempeñó como economista principal en la Corporación América, una importante empresa fundada por Eduardo Eurnekian y dedicada, entre otras actividades, a operar aeropuertos en Argentina y la región.
Milei se convirtió en una figura conocida para el gran público a partir de sus apariciones en medios de comunicación de Argentina como panelista y comentarista ligado al libertarismo, que crecieron en importancia y cantidad a partir de 2018.
Desde sus primeras participaciones en televisión y radio, el ahora candidato presidencial se caracterizó por la promoción de ideas liberales y libertarias, su marcado perfil político de derecha y por la búsqueda constante de la polémica, con el foco puesto en políticos y economistas a los que describe como parte de una «casta» centra en la obtención de cargos públicos, y con fuertes críticas a los partidos más importantes de Argentina, principalmente el peronismo, y su variante «kirchnerista», pero también los opositores de Juntos por el Cambio.
En 2020, en medio de la pandemia de covid-19 —cuando se mostró muy crítico de las medidas tomadas por el presidente Alberto Fernández—, Milei anunció que competiría en las elecciones de 2023, y en 2021 su partido recién formado —La Libertad Avanza— consiguió dos bancas en el Congreso, una de las cuales ocupó el economista.
Este perfil confrontativo y antisistema le ha dado buenos resultados, hasta ahora, en un electorado aparentemente cansado de los fracasos políticos de los últimos gobiernos. Maria O’Donnell analiza la sorprendente victoria de Javier Milei «Hay claramente una desafección política en buena parte de la sociedad, sobre todo los sectores más jóvenes, que no ven futuro. Ya gobernó el peronismo, ya gobernó Cambiemos (Nota del editor: nombre anterior de la coalición Juntos por el Cambio) también y lo único que han recibido del Estado, del Gobierno, son fracasos y mucha impericia, sobre todo», consideró Negri. Corbacho también destacó que los jóvenes «están empezando a pensar que su futuro se está evaporando». «En el fondo ese voto está mostrando que ya no es de protesta, es el voto de los indignados, que son muchos a pesar de no tener estructura de partido ni presencia histórica», dijo.
¿Cuáles son las ideas de Milei?
Las propuestas insignia de Milei tienen que ver con uno de los problemas más apremiantes de Argentina: la inflación, que en junio de 2023 llegó a un 115,6% anual.
Casi desde el principio de sus apariciones mediáticas, y aún más desde el inicio de la campaña, Milei ha propuesto dolarizar la economía del país y «dinamitar» el Banco Central, una referencia a restaurar la independencia del organismo para fijar la política monetaria, tras años de expansión de la base monetaria, o de lo contrario desarticularlo.
También ha prometido reducir impuestos y flexibilizar las relaciones laborales, reducir el gasto público, quitar mpuestos y barreras de importación y privatizar empresas públicas, entre otras medidas.
Pero Milei ha tenido otras propuestas polémicas por fuera de la economía y vinculadas a las derecha en Argentina, como desregular la portación de armas de fuego, bajar la edad de imputabilidad de menores de edad y militarizar las cárceles.
El candidato también se ha mostrado en contra del aborto y la educación sexual integral en las escuelas, e incluso a favor de propuestas muy polémicas como la venta de órganos, aunque finalmente no incluyó esta propuesta en su plataforma de campaña.
Para Negri, en definitiva, «es bastante irrelevante» lo que Milei diga. «Acá se da algo parecido a lo que pasó con Trump: la oposición se lo toma literal, pero no se lo toma en serio, y los votantes no se lo toman literal, pero sí se lo toman en serio, es decir, lo eligen como una alternativa a lo que tienen, independiente de lo que diga. Lo votan a pesar de las propuestas que tiene», dijo.
De cualquier manera, su buen desempeño electoral del domingo no pasó desapercibido entre diferentes fuerzas de derecha de la región y de Europa. Eduardo Bolsonaro, hijo del expresidente de Brasil Jair Bolsonaro, y José Antonio Kast, excandidato a la presidencia de Chile, felicitaron a Milei a través de sus redes sociales.
Cómo así también lo hizo Santiago Abascal, presidente del partido de derecha Vox en España, y el partido Hermanos de Italia, de la actual primera ministra Giorgia Meloni, mediante un comunicado citado por la agencia ANSA.
Con información de Manuela Castro, Damián Martino y Betiana Fernández Martino.
Fuente: https://cnnespanol.cnn.com/
Fotografía: https: https://www.pagina12.com.ar/

Mario Riorda es Politólogo y activista de la comunicación política. Presidente de la Asociación Latinoamericana de Investigadores en Campañas Electorales (ALICE). Director de la Maestría en Comunicación Política de la Universidad Austral. Fue Decano en la Facultad de Ciencia Política y RRII de la Universidad Católica de Córdoba. Participó en más de 160 procesos electorales y ha asesorado a más de 80 gobiernos de todos los niveles en América Latina en cuestiones de estrategia y comunicación política. Especializado en gestión de crisis. (@marioriorda)

Silvia Fontana es Politóloga y Doctora en Política y Gobierno. Actualmente Secretaria de Investigación de la Universidad Católica de Córdoba. Directora Nacional de Planeamiento para la Asistencia en Emergencias en el Ministerio de Defensa de la República Argentina (2017-2019). Docente e Investigadora. Especialista en gestión del riesgo de desastres. (@silvifontana)
Son autores del libro «La política del riesgo» (Ed. La Crujía, 2022)
Entrevistado por MARINA ISUN
“Aunque el riesgo cero es deseable, en el actual contexto resulta inalcanzable. El riesgo se puede reducir pero no eliminar”. ¿Cómo podemos reducir riesgos? ¿Hay algún secreto?
MR: ¿Sabe lo que escribió la comisión que estudió sobre si eran prevenibles los ataques del 11S en los Estados Unidos? “Creemos que los ataques del 11-Se revelaron cuatro tipos de fallas: en imaginación, política, capacidades y administración”. Dijo que la imaginación no es un regalo generalmente asociado con las burocracias; que lo visto era diferente a todo lo que el gobierno había enfrentado antes; que la información no se compartió, a veces inadvertidamente o debido a malentendidos legales; que el análisis no fue agrupado: que no se lanzaron operaciones efectivas.
¿Sabe cuál era el riesgo máximo que el gobierno británico pronosticaba desde 2017? Una pandemia. Esto deja una enseñanza, y es que además de todos los aportes técnicos en la prevención del riesgo que existen, que son enormes e incalculables, la voluntad política debe luchar contra la inercia y el acostumbramiento.
SF: La gestión del riesgo de desastres como política pública es una decisión política, y si bien el riesgo cero no existe, sí es posible mitigar los daños que puedan ocurrir implementando una política de gestión integral del riesgo de desastres. La complejidad del riesgo se edifica sobre cuatro elementos vinculados entre sí: la peligrosidad, la exposición, la vulnerabilidad y la incertidumbre por lo que su gestión se torna fundamental fortalecer la necesidad de reducir la vulnerabilidad individual y colectiva, y en general, la exposición al riesgo.
No existe el riesgo cero, pero sí es posible mitigar las consecuencias que puede generar un fenómeno para evitar un desastre. La etapa de la planificación es clave, y si a esta etapa se le suma una buena preparación para todas las fases, la probabilidad de ocurrencia y el grado de daño será menor.
Asimismo, el principal punto dentro de las estructuras organizacionales consiste en que estas estén dotadas de una mayor flexibilidad en cuanto a su conexión con los diferentes actores, pero que a su vez se centralice la gestión del riesgo de desastres como una forma de gobernar y no meramente como un área de gobierno. Aquí se hace presente la transversalización de las políticas públicas para gestionar el riesgo de desastres.
¿En su opinión, qué tipo de gobiernos asumen más riesgos?, ¿la ideología influye en ello?
MR: Cualquiera que no asume al riesgo como política pública, pone en riesgo a la ciudadanía. En su definición más profunda, el riesgo es prevención, es construcción social preventiva. Es evitar el mal, el dolor, el peligro, una amenaza, dejar expuesta a la ciudadanía a sus vulnerabilidades. Por ende, la negación del riesgo es asumir riesgos, la ignorancia de los riesgos es asumir riesgos. Se está muy cerca de posturas negligentes.
En ocasiones se suele afirmar que los liderazgos femeninos gozan de ciertas aptitudes más proclives a la empatía, el consenso y el acuerdo. Silvia Fontana, ¿cree que existe una correlación entre el liderazgo femenino y la gestión de crisis?
SF: El Marco de Sendai para la Reducción del Riesgo de Desastres destaca el rol de las mujeres como agentes de cambio, planteando que debería promoverse el liderazgo de las mujeres.
Asimismo entre sus principios manifiesta que “La participación de las mujeres es fundamental para gestionar eficazmente el riesgo de desastres, así como para diseñar, dotar de recursos y poner en práctica políticas, planes y programas de reducción del riesgo de desastres con perspectiva de género; es necesario que se adopten medidas de creación de capacidad con el fin de empoderar a las mujeres para la preparación ante los desastres y de desarrollar su capacidad para asegurar medios alternativos de vida en situaciones posteriores a los desastres”.
La pandemia ha mostrado que los países gobernados por mujeres han tenido más éxito tanto en la reducción de la transmisión de COVID-19 como en la cantidad de muertes confirmadas por COVID-19 que los países con gobiernos conducidos por hombres.
El riesgo global más allá que existía antes de la pandemia, pero en la actualidad se ha metido en la vida de todos los estados, llevará a una nueva redefinición de los liderazgos mundiales, como también en las maneras de gobernar.
Mami Mizutori, Representante Especial del Secretario General para la Reducción del Riesgo de Desastres y Jefa de UNDRR, plantea que “el liderazgo se trata de ser capaz de ver lo que sucede a tu alrededor y pensar: ‘¿Cómo puedo mejorar esto?’”. De eso se trata la empatía, el consenso y el acuerdo.
Ustedes señalan el liderazgo como uno de los ingredientes a la hora de gestionar. ¿Qué cualidades debe tener un líder para ejercer un buen liderazgo?
SF: En el marco de la gestión del riesgo de desastres la actitud principal del liderazgo político es su humildad para convocar a un trabajo coordinado y articulado no solo con la oposición sino con todos los actores del sistema, ya que solo con el trabajo interdisciplinario y escuchando a los que saben se tomarán las medidas adecuadas. Frente a situaciones complejas es importante contar con la experiencia y el conocimiento de diferentes especialistas, sumado a ello apelar al consenso de los líderes de diversas instituciones, involucradas con los resultados.
La empatía es otro de los rasgos distintivos en este tipo de situaciones, ya que el contacto con la población será constante. Frente a la gestión del riesgo de desastres un líder político debe: huir del silencio, trasladar la máxima información posible, tener cercanía con los medios de comunicación, brindar mensajes transparentes, trabajar articuladamente con todos los sectores, lograr la transversalización de las políticas públicas, etc., por ello la empatía del líder es fundamental.
Asimismo, se torna relevante que el líder pueda visualizar la necesidad de planear con cuidado y evaluar las acciones. Son momentos en los que los recursos son escasos y la necesidad de uso de los mismos debe ser eficiente. Un líder con capacidad de estrategia y no solo operacional es fundamental.
Ante esta situación los líderes políticos deben evitar la miopía del «síndrome del búnker», es decir evitar el aislamiento decisional.
MR: En brotes epidemiológicos, la comunicación desde el liderazgo, cuando se hace bien, crea confianza en las autoridades. No importa tanto la popularidad del liderazgo sino que el efecto del riesgo comunicado mejore la disposición de las poblaciones a cumplir con las medidas recomendadas y acelere el retorno a las condiciones deseadas. El problema es que el tiempo produce relajamiento y auto complacencia porque todo se rutiniza. Es importante la gestión colectiva, horizontal, con sociedad estratégicas y que el liderazgo no crea que es su oportunidad de ser un héroe, sino más bien el facilitador o coordinador de voluntades sociales que implicarán, necesariamente, cambios de hábitos o de conductas, por ende, se necesita asumir el consenso como construcción social antes que imponerlo vertical y jerárquicamente. Los liderazgos deben suma voluntades coordinadas para la acción, apela al conjunto. Admite mucha horizontalidad y cooperación. El gobierno no debe perder su rol rector/administrador/decisor pero sí incorporar sociedades estratégicas en la gestión, especialmente a la sociedad. Requiere de institucionalidad. Su ausencia produce una descoordinación operativa.
Las autoridades deben comunicar los riesgos al público de la manera más fiel posible. Hacer lo contrario es antidemocrático. Si un gobierno manipula las percepciones de riesgo, otorga a otros la licencia para hacer lo mismo. Decir lo que se sabe y lo que no. Tres guías: transparencia, responsabilidad y escucha. Ante duda, una regla cardinal: es preferible optar por el criterio del exceso de alarma que subestimar el daño o las consecuencias.
Recientemente, hemos vivido una pandemia que ha afectado a todo el mundo. Una situación que llevó a todos los gobiernos a aplicar su manual de gestión de crisis y pudo ver como se desarrollaban acciones en contextos más o menos parecidos. ¿Cuál sería según usted un buen ejemplo de gestión de crisis, comunicativamente hablando, en escala global?
SF: Estuvimos y aún estamos, aunque en menor escala, frente a una crisis sanitaria que nos atravesó y nos atraviesa a todos como humanidad. Un poco como manifestamos en la pregunta anterior estamos convencidos de una redefinición de los liderazgos políticos. Y si no es así, poco habremos aprendido como sociedad luego de semejante crisis vivida.
El nuevo líderazgo político post pandemia no puede desoír el contexto que nos atraviesa. Consideramos que las características del nuevo líder se irán redefiniendo con el tiempo que durará este contexto de crisis, que está mostrando que no será corto. Esta crisis no es solo sanitaria sino también económica, social y política. Nuestros gobernantes deben entender la multidimensionalidad de los fenómenos, más producidos por la presencia de un riesgo, y que sin un enfoque de gobierno integral ya no se puede seguir gobernando. La implementación de verdaderas políticas transversales será una competencia ineludible del gobernante post pandemia.
MR: hubo casos de éxito donde se pudo controlar la pandemia. Uno de ellos es Nueva Zelanda. Es efectiva como política del riesgo, pero depende de culturas sostenidas en la confianza pública como Nueva Zelanda o países nórdicos. Hubo una experiencia latina, que fue Antanas Mockus como alcalde de Bogotá quién decía: “Primer anillo de seguridad, tu conciencia. Segundo anillo –si tu conciencia falla– tus vecinos, amigos y colegas. Si la autorregulación y la mutua regulación no bastan, policía y justicia. Pero en ese orden”. Quizás es simple, pero habla de cambio de conducta, habla de construcción social y habla también de un estado como actor de última instancia ante el peligro.
Pero vuelvo a Nueva Zelanda: ella tiene una condición de insularidad que permitió el control del covid-19. Más allá de que es cierto geográficamente, el activo más potente que tiene Nueva Zelanda, como recién sostenía, es la confianza pública. Uno confía en su gobierno. Todo el mundo tiene un código QR. El país posó la gestión digitalmente hablando de la pandemia a través de la alerta o el sistema de emergencias de alerta para tsunamis. Además, se dice «no hay que salir a tal hora» y la gente se queda en la casa. Si debo darle el dato al gobierno para que tenga trazabilidad de mi vida cotidianamente por si de golpe estoy contagiado, puedan básicamente seguir todo mi circuito de vida a lo largo de un día o más.
Recientemente hemos vivido las elecciones presidenciales en Chile, Colombia y Costa Rica, más adelante vendrán las de Brasil. Mario Riorda, ¿Cómo presidente de ALICE, que lecciones podemos sacar en comunicación política? ¿Qué cree que veremos en las elecciones venideras?
MR: Vemos plebiscitos emocionales violentos y sobreideologizados; vemos un discurso binario y retro donde fascismo y comunismo están a la orden del día; vemos personalismos más potentes que su espacios partidarios o coalicionales; vemos que la batalla se da en la interacción constante entre redes y territorio; veo victorias que se deslegitiman rápidamente porque los consensos son precarios; veo mucha declaración de fraude preventivo por las dudas (“por las dudas pierda”); veo poquísimas propuestas; veo muchísima desinformación. En definitiva, veo unas campañas muy, pero muy diferentes a las que conocíamos.
Fuente: https://beersandpolitics.com/
Fotos: https://twitter.com/ ; https://suscripcion.lavoz.com.ar/ https://www.bbc.com/
El candidato opositor del Partido Revolucionario Moderno (PRM) Luis Abinader obtuvo la victoria de las elecciones presidenciales este domingo en República Dominicana, con cerca del 50% de los votos contados Abinader había alcanzado un 52% de los votos, lo que llevó a sus principales contrincantes a reconocer su victoria.
En un discurso en el que se auto declaró ganador Abinader, aseguró. «Aunque la Junta Central Electoral no ha proclamado el resultado, las proyecciones apuntan a que nuestra victoria es irreversible».
«Vencimos el temor con la esperanza y la duda con la determinación. Esta noche salvamos el futuro porque ejercimos el cargo más importante en una democracia, el cargo de ir a votar», agregó.
Abinader es el primer presidente latinoamericano elegido en tiempos de pandemia de covid-19 y el primer mandatario en la región que asumirá el cargo tras haberse enfermado de coronavirus.
Con su victoria se da por terminado un ciclo de 16 años del Partido de la Liberación Dominicana (PLD) en el poder; duranre este período República Dominicana se convirtió en el país que más ha crecido en último quinquenio en América Latina.
Lo cual no fue suficiente para el electorado si se tienen en cuenta varios factores. incluidos recientes escándalos de corrupción e impunidad- provocaron un hartazgo político que se represento en el resultado electotal de este domingo sacando al PLD del gobierno.
¿Quien es Luis Abinader ?
Nacido en Santo Domingo en 1967 en una familia de empresarios, es hijo del también político José Rafael Abinader, el cual fue vicepresidente del Partido Revolucionario Dominicano y fundador y rector de la Universidad Dominicana O&M.
El nuevo presidente egraduado de economía en su país, con posterioridad viajo a los Estados Unidos donde continuo con sus estudios academicos en la Universidad de Harvard y el Dartmouth College.
Tras su regreso a Dominicana, comenzó sus andanzas en la política, la que ha ido compartiendo con varios proyectos empresariales, entre ellos en el sector del turismo y la producción de materiales construcción.
Es presidente ejecutivo de una compañía de desarrollo turístico llamada Grupo ABICOR y funge como vicepresidente de la empresa Cementos Santo Domingo, que ha sido cuestionada por varios grupos ambientales.
La tarea para Abinader esta direccionada a continuar el progreso económico que inicio el saliente gobierno y además en cumplir sus promesas de campaña en un contexto inpensable; la recuperación del pais un vez se de por terminada la pandemia de coronavirus.
Entre las principales propuestas que marcaron su campaña está la creación de más de 600.000 empleos, empoderar a la mujer dominicana, revertir la informalidad en el sector laboral y crear una agencia para reducir el gasto de transporte público y el tráfico en las ciudades.
Si bien su perfil y el trabajo abonado como representante de la oposición desde las elecciones presidenciales pasadas, hacian de Abinader opcionado a ser el ganador electoral, varios politologos dominicanos coinciden en que la falta de alianzas y concenso del Partido de la Liberación Dominicana (PLD) con las diferentes fuerzas politicas propiciarón un ecosistema ideoneo para el trinfo de Abinader.
Fuente: www.bbc.com
Fotografía: https://elpais.do
Los debates electorales han sido, desde su presentación en medios tradicionales de la política moderna, un agasajo para los apasionados de la comunicación política.
Los neófitos pueden pensar que un debate electoral lo gana quien más ataca, quien mejor confronta, quien deja sin palabras al adversario, pero eso no es del todo cierto.
En sentido estricto, un debate electoral no se gana ni se pierde, porque no cuenta con una mesa de jurados que pudieran calificar ¿quién construyó mejores argumentos? ¿quién estableció los mejores silogismos?
Tampoco existe una mesa de jurados que penalice a quien no tuvo la capacidad lingüística y argumentativa suficiente para echar abajo lo que sostuvo el otro.
A veces existen mesas de análisis posteriores al debate, pero tampoco podemos decir que sean del todo apegadas a las reglas del debate tipo parlamento británico.
Es decir, el modelo tradicional de los debates políticos suele ser donde todos los contrincantes a un cargo de elección popular responden preguntas formuladas por un moderador o moderadora, quien les va dando el uso de la palabra con determinadas especificaciones de tiempo, orden y derecho a réplica.
Entonces, establecemos que nadie gana ni pierde un debate: los seguidores de un candidato dirán que su líder lo ha ganado y los detractores, dirán que lo ha perdido.
Quizá sólo pierde el debate quien no acude al debate, porque siempre se ganará al dar la cara a los ciudadanos y responder preguntas, aún cuando sus habilidades oratorias no sean las mejores, siempre será preferible acudir al debate que no hacerlo.
Y si ya ha decidido el equipo del candidato o candidata acudir al debate, lo mejor es recomendarle el ejercicio y práctica de tres tipos de argumentos:
1.- Argumento histórico: consiste en investigar todo lo relativo al tema, buscar los orígenes de la propuesta, las personas que pudieron haberlo propuesto anteriormente, las personas que lo echaron abajo. Analizar a profundidad el contexto histórico en que se está presentando la propuesta y el contexto social e histórico en que inicia o da origen al statu quo. Se recomienda que el argumento histórico sea con el que se dé inicio el debate. Es decir, ¿cuál es el origen de la propuesta o la idea? Y ¿cuál es la situación actual que se vive? Y ¿por qué es necesario proponer o aprobar esa idea?
2.- Argumento estadístico: con este argumento podemos fortalecer al anterior, porque el poder de las estadísticas comprobables y medibles puede fortalecer una idea y digo puede, porque no necesariamente la fuerza con que una mentira sea sostenida por las mayorías puede convertirla en verdad, pero ayuda a abrir el diálogo a escuchar a las mayorías y sobre todo, a las minorías, esas tristes olvidadas de las urnas y de las políticas públicas, pero que pueden terminar por inclinar la balanza en una elección cerrada.
3.- Argumento jurídico: es de vital importancia conocer la ley actual o positivada, es decir, la que se encuentra vigente, la que ya ha sido publicada, porque si queremos llegar a proponer algo que ya existe entonces no sólo haremos el ridículo, sino que le demostraremos al electorado que no estamos capacitados para el cargo al que aspiramos. En esta parte, se recomienda realizar ejercicios de derecho comparado, saber qué leyes o propuestas existen en otros países y cuáles han sido exitosas y cuáles han fracasado.
Por último, es importante recomendarle al político que no se apasione ni pierda los estribos. La capacidad de mantenerse ecuánime, aún cuando todos los asistentes se empeñen en sacarlo de sus casillas, puede ser incluso más valorada por el espectador, que responder a cada embate con bríos renovados.
Hoy en día preferimos políticos que se venzan a sí mismos, que aquellos que venzan en las urnas y se pierdan como personas cuando ya nadie los vea.
Autor: Maricela Gastelu es socia mayoritaria de Imperatoria y autora del libro Oratoria política moderna (@marigastelu)
Fuente: https://beersandpolitics.com
Imagen: https://beersandpolitics.com