Las dos caras del ajustazo sin precedentes de Milei en Argentina
La pobreza aumentó casi 8 puntos desde diciembre, y cada vez más familias necesitan ayuda para subsistir.
La semana última Argentina vivió dos hitos: por primera vez en más de una década, el ministerio de Economía anunció que hubo superávit fiscal. Es decir, que se recaudó más de lo que se gastó, algo que ha ocurrido en poquísimas ocasiones en este país sudamericano.
Poco tiempo después, el prestigioso Observatorio de la Deuda Social de la Universidad Católica Argentina (UCA) dio a conocer una cifra que dejó helados a muchos: estimó que la pobreza en enero superó el 57%, el peor índice desde la crisis de 2001/2. Estos datos reflejan las dos caras de la Argentina de Javier Milei, el economista libertario que asumió en diciembre pasado prometiendo sanear la economía del país, que lleva décadas entrando y saliendo de crisis, y reducir la inflación, que hoy es la más alta del mundo.
En apenas dos meses Milei ha logrado cumplir con su meta de «déficit cero», es decir, dejar de tener las cuentas en rojo. Y los mercados muestran su satisfacción:
Los bonos y acciones argentinos están en alza, el dólar libre (o «blue») se ha estabilizado y el llamado “riesgo país” -un índice que muestra la confianza en la capacidad de un Estado para pagar su deuda- está en su nivel más bajo en dos años, todas señales de que el rumbo macroeconómico va por buen sendero.
Fuente: https://www.bbc.com/mundo/articles/cnknnwqn4z3o
Fuente Fotografía: Wikimedia Commons (dominio público/Creative Commons)
Argentina está nuevamente en modo electoral. Este sábado 2 de septiembre comenzó formalmente la campaña para las elecciones generales del 22 de octubre, cuando los argentinos elegirán a su próximo presidente.
Una jornada en la que cada voto será clave. Las Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias (PASO) del 13 de agosto mostraron una paridad entre las tres principales fuerzas electorales, con menos de tres puntos porcentuales de diferencia entre la primera y la tercera más votada.
En ese contexto hay casi 13 millones de votos “disponibles” (votantes habilitados que no asistieron, votos en blanco e impugnados y los de quienes eligieron a aspirantes que no superaron el umbral del 1,5% necesario para competir en las generales) que pueden definir quién será el próximo presidente. “La diferencia es muy chiquita y lo que hay disponible puede cambiar el resultado”, señala la politóloga Ana Iparraguirre, aunque advierte que los votos a los que efectivamente puedan apelar los candidatos sean bastante menos.
Los resultados de las PASO
La semana pasada, la Justicia Electoral dio a conocer el escrutinio definitivo de las PASO: la Libertad Avanza, el partido que llevaba como único aspirante al diputado populista de derecha Javier Milei, finalmente obtuvo el 29,86% (un poco menos del 30,04% que establecía el escrutinio provisorio). Juntos por el Cambio (JxC), que tenía dos precandidatos -la vencedora de la competencia interna Patricia Bullrich y el jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Horacio Rodríguez Larreta- bajó del 28,27% al 28%, y la coalición oficialista Unión por la Patria, también con dos aspirantes, casi no tuvo variación: del 27,27% del escrutinio provisorio terminó con 27,28%.
El voto en blanco representó el 5,44% de los emitidos y hubo otro 1,24% impugnado.
Pero esta elección también tuvo un nivel de ausentismo récord, a pesar de que en Argentina el voto es obligatorio. Casi 10,5 millones de personas habilitadas no concurrieron a votar y la participación apenas superó el 70%, la más baja desde el retorno de la democracia en 1983, exceptuando las PASO de 2021, realizadas en el contexto de la pandemia de covid-19, cuando votó cerca del 68% del padrón electoral.
En números, había 35.394.425 personas habilitadas para votar, de las cuales concurrieron 24.935.583. Es decir, 10.458.842 no acudieron a las urnas. A eso hay que sumarle 1.356.480 votos en blanco y 309.807 impugnados. Luego hay que agregar otros 744.484 votos a fuerzas que no superaron el 1,5% de los votos y no pueden participar de las generales de octubre.
Todo eso da un total de 12.896.613 votos de personas que, por distintos motivos, en las PASO no eligieron a ninguna de las cinco fórmulas presidenciales que quedaron habilitadas para las elecciones del 22 de octubre. Eso no significa que todas esas personas efectivamente vayan a votar en las próximas elecciones.
Si bien desde el retorno de la democracia en Argentina la participación ciudadana en las elecciones siempre ha estado por encima del 70%, según datos del Observatorio de Política Electoral del Ministerio del Interior, las cifras más altas se registraron en los comicios de los años 1983 y 1989, cuando superó el 85%. Luego, la participación ha fluctuado: en las últimas tres elecciones presidenciales (2011, 2015 y 2019) el porcentaje fue del 79,39%, 81,07% y 80,47%, respectivamente.
¿Cuántos votos, efectivamente, podrían capitalizar los candidatos?
“Hay un porcentaje de gente que su manera de manifestarse en las elecciones es no ir a votar”, explica Iparraguirre, quien, con base en los datos de la Dirección Nacional Electoral, realizó una proyección para las próximas elecciones, tomando en cuenta las variables de las primarias y cómo se ha comportado el electorado argentino en elecciones anteriores.
“Siempre el voto en blanco disminuye y la participación aumenta en las elecciones generales respecto de las primarias”, afirma la politóloga, que estima que los votantes en blanco podrían reducirse del 5% al 2%, y que la participación podría aumentar 5%, llegando al 75%.
Sumando estos posibles votos que se agregarían, más los de los precandidatos que no superaron el 1,5% en las PASO, hay un universo de más de 3 millones de votos potenciales, según la politóloga, que representan casi el 9% del padrón de electores habilitados. “Teniendo en cuenta que la diferencia entre las primeras tres fuerzas es tan chica, este porcentaje de votos es muy relevante”, explica Iparraguirre.
Luego, habría que ver cómo se acomodan esos votos y allí empiezan las especulaciones. “Uno podría pensar que los que no votaron en las primarias están enojados, y si ahora votan podrían preferir a Milei o Bullrich por sobre el oficialismo”, continúa la politóloga. Por el contrario, los votos de los partidos que no llegaron a las generales, en su mayoría de izquierda, podrían estar más cerca de Massa que de sus contrincantes.
También hay que tomar en cuenta que el Frente de Izquierda participará de las generales tras obtener el 2,68% en las primarias, y quizás logre capitalizar algunos “enojados” y otros votantes de izquierda.
Hay más factores que influyen. ¿Podría haber fluctuación política? Sí, pero Milei fue el único precandidato en su contienda interna, con lo cual podría retener la gran mayoría de sus votos “porque son solo suyos”, apunta Iparraguirre, en contraposición a lo que sucede con sus principales contendientes, Patricia Bullrich y Sergio Massa.
Del 28% de los votos de Juntos por el Cambio en las primarias, solo el 16,81% correspondió a Bullrich. El 11,19% restante votó por Rodríguez Larreta y habrá que ver cuántos de esos votos se mantienen en esta fuerza política, que ha tenido una competencia interna muy confrontativa.
Lo mismo sucede, aunque en mucha menor medida, en el oficialismo. Del 27,28% de Unión por la Patria en las PASO, el actual ministro de Economía obtuvo el 21,43% de los votos. Fue el segundo precandidato más votado en estas elecciones, superando individualmente incluso a quien terminó siendo la candidata de JxC. Sin embargo, él tendrá que tratar de retener al 5,85% de los votos que cosechó su contrincante en la competencia interna, Juan Grabois.
Faltan menos de dos meses para las elecciones, en los que habrá que ver qué sucede con la economía, la política y cómo se desenvuelven los candidatos, para ver si alguno logra ganar en primera vuelta. En Argentina, para ser electo presidente en la elección general, el candidato más votado debe obtener el 45% de los votos o al menos el 40% y una diferencia de 10 puntos con el segundo postulante. En caso contrario habrá balotaje el 19 de noviembre.
Fuente: https://cnnespanol.cnn.com/
Foto: http://libertas.uy
El fenómeno político en torno a Javier Milei, el candidato de derecha antisistema surgido en los últimos años en Argentina, ya no puede ser descrito como una novedad: el aspirante presidencial viene en franco ascenso al menos desde haber obtenido una banca como diputado en 2021.
Pero tras haberse convertido en el candidato más votado en las PASO de este domingo, Milei parece haber dado otro contundente salto más, dejando una estela de incertidumbre entre las fuerzas políticas tradicionales y, aún más, en la golpeada economía del país.
«Creo que el principal atractivo (de Milei) es una visión antisistema, una visión anticasta», dijo a CNN Juan Negri, doctor en Ciencia Política y director de la carrera de Ciencia Política y Gobierno en la Universidad Torcuato di Tella. «También el mensaje optimista de que el ajuste no lo hace la sociedad, sino que lo hacen los políticos —todos lo demás están diciendo otra cosa— y ahí se explica buena parte de su triunfo», agregó.
Milei obtuvo el 30,04% de los votos en estas Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias (PASO), siendo el candidato más votado en el país (su fuerza política, La Libertada Avanza, también fue la más votada). La coalición Juntos por el Cambio obtuvo el 28,28% (16,98% para Patricia Bullrich, ganadora de la interna, y 11,3% para Horacio Rodríguez Larreta), mientras que el oficialista Unión por la Patria logró el 27,27% (21,4% para el actual ministro de Economía, Sergio Massa, que ganó la interna, y 5,87% para Juan Grabois.
¿Puede ganar Milei las elecciones en Argentina?
Ya se esperaba un buen desempeño de Milei en estas elecciones, pero pocos anticipaban que fuera el candidato más votado. Alejandro Corbacho, doctor en Ciencia Política y profesor en la Universidad del CEMA, dijo a CNN que «Milei tiene un discurso muy simple, su mensaje atiende a necesidades inmediatas de la gente y se presenta como el candidato anti establishment, pero no anti sistema; en un país que lleva 20 años de malos gobiernos, esto es atractivo para los votantes».
«Esta es una paliza descomunal al gobierno kirchnerista de un candidato outsider, casi antisistémico, que arrasó. Se está pinchando, si no se pinchó, lo que llamamos la marea rosa latinoamericana”, consideró, por su parte, Andrés Oppenheimer, conductor de CNN en Español.
El escenario electoral, sin embargo, sigue estando marcado por la incertidumbre de cara a las elecciones generales del 22 de octubre y la segunda vuelta, de ser necesaria, pautada para el el 12 de noviembre: las tres principales fuerzas políticas en Argentina han logrado cada una cerca del 30% de los votos, y se espera que en los próximos comicios aumente la cantidad de votantes (la participación fue del 69% del padrón, por debajo de lo normal, y otra manifestación del mismo enojo de los votantes que ha llevado también al voto por Milei, según Corbacho).
La competencia es, ahora, por cuáles dos fuerzas políticas avanzarán al balotaje. Esto se debe a que en Argentina para ganar en primera vuelta un candidato debe obtener el 45% de los votos o el 40% y una diferencia de 10 puntos con el segundo. Con los números del domingo, se trata de un escenario poco probable, y la expectativa es por cuáles dos de las tres fuerzas en pugna accederán a la segunda vuelta.
«La definiría como una elección de tres con gran incertidumbre, porque lo que hace seis meses era un hecho, hoy ya no lo es», expresó Corbacho. «Entonces tenemos un partido que nadie conoce, ni nadie sabe cómo puede funcionar. Tenemos un partido de gobierno que debería perder por lógica y sin embargo, por errores del principal partido de oposición podría ganar. Y el partido que debería haber ganado, por el mal desempeño del gobierno, no logró imponerse con holgura suficiente», agregó.
Así, todo lo que ocurra de aquí hasta octubre estará marcado por el discurso, la agenda y, en definitiva, las expectativas en torno a Milei, un candidato polémico y ajeno al sistema tradicional de partidos de Argentina que promete —amenaza, para sus detractores— cambios profundos y estructurales en un país afectado por la alta inflación, el estancamiento económico y el aumento de la pobreza, entre otros problemas.
María O’Donnell, conductora del programa Conecta2 en CNN en Español, señaló que “si al triunfo de Milei se le suma el triunfo de Patricia Bullrich vemos que emergen una derecha y una extrema derecha con mucho potencial electoral”.
“(Es) la irrupción de una novedad en el sistema con una fuerza muy impensada”, dijo, agregando que el desempeño del domingo sería «el piso» de Milei, cuyo apoyo podría seguir aumentando.
Los efectos económicos de las elecciones, al menos, ya se notan: la cotización oficial del dólar subió de 300 a 365 pesos, más del 20%, un día después de las elecciones, y el Banco Central de Argentina subió la tasa de referencia a 118%, 21 puntos por encima de la referencia anterior.
¿De dónde viene Milei?
Javier Milei es un economista autodefinido como «liberal libertario» y nacido en 1970, que en su juventud intentó ser jugador de fútbol profesional en Argentina y que se muestra como un amante de los perros —tiene cinco mastines ingleses a los que considera parte de su familia— y mantiene una relación estrecha con su hermana Karina quien, según lo anticipó el candidato, ocuparía el lugar de primera dama si él llegara a ser presidente.
De acuerdo con el Consejo Profesional de Ciencias Económicas de la ciudad de Buenos Aires, Milei se licenció en Economía en la Universidad de Belgrano y tiene posgrados cursados en el Instituto de Desarrollo Económico y Social y en la Universidad Torcuato Di Tella.
Ha sido, según esta fuente y entre otros cargos, profesor universitario y economista jefe en el Estudio Broda y en Máxima AFJP, una empresa administradora de jubilaciones que desapareció durante la reforma del sistema previsional impulsada por el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner en 2008. También se desempeñó como economista principal en la Corporación América, una importante empresa fundada por Eduardo Eurnekian y dedicada, entre otras actividades, a operar aeropuertos en Argentina y la región.
Milei se convirtió en una figura conocida para el gran público a partir de sus apariciones en medios de comunicación de Argentina como panelista y comentarista ligado al libertarismo, que crecieron en importancia y cantidad a partir de 2018.
Desde sus primeras participaciones en televisión y radio, el ahora candidato presidencial se caracterizó por la promoción de ideas liberales y libertarias, su marcado perfil político de derecha y por la búsqueda constante de la polémica, con el foco puesto en políticos y economistas a los que describe como parte de una «casta» centra en la obtención de cargos públicos, y con fuertes críticas a los partidos más importantes de Argentina, principalmente el peronismo, y su variante «kirchnerista», pero también los opositores de Juntos por el Cambio.
En 2020, en medio de la pandemia de covid-19 —cuando se mostró muy crítico de las medidas tomadas por el presidente Alberto Fernández—, Milei anunció que competiría en las elecciones de 2023, y en 2021 su partido recién formado —La Libertad Avanza— consiguió dos bancas en el Congreso, una de las cuales ocupó el economista.
Este perfil confrontativo y antisistema le ha dado buenos resultados, hasta ahora, en un electorado aparentemente cansado de los fracasos políticos de los últimos gobiernos. Maria O’Donnell analiza la sorprendente victoria de Javier Milei «Hay claramente una desafección política en buena parte de la sociedad, sobre todo los sectores más jóvenes, que no ven futuro. Ya gobernó el peronismo, ya gobernó Cambiemos (Nota del editor: nombre anterior de la coalición Juntos por el Cambio) también y lo único que han recibido del Estado, del Gobierno, son fracasos y mucha impericia, sobre todo», consideró Negri. Corbacho también destacó que los jóvenes «están empezando a pensar que su futuro se está evaporando». «En el fondo ese voto está mostrando que ya no es de protesta, es el voto de los indignados, que son muchos a pesar de no tener estructura de partido ni presencia histórica», dijo.
¿Cuáles son las ideas de Milei?
Las propuestas insignia de Milei tienen que ver con uno de los problemas más apremiantes de Argentina: la inflación, que en junio de 2023 llegó a un 115,6% anual.
Casi desde el principio de sus apariciones mediáticas, y aún más desde el inicio de la campaña, Milei ha propuesto dolarizar la economía del país y «dinamitar» el Banco Central, una referencia a restaurar la independencia del organismo para fijar la política monetaria, tras años de expansión de la base monetaria, o de lo contrario desarticularlo.
También ha prometido reducir impuestos y flexibilizar las relaciones laborales, reducir el gasto público, quitar mpuestos y barreras de importación y privatizar empresas públicas, entre otras medidas.
Pero Milei ha tenido otras propuestas polémicas por fuera de la economía y vinculadas a las derecha en Argentina, como desregular la portación de armas de fuego, bajar la edad de imputabilidad de menores de edad y militarizar las cárceles.
El candidato también se ha mostrado en contra del aborto y la educación sexual integral en las escuelas, e incluso a favor de propuestas muy polémicas como la venta de órganos, aunque finalmente no incluyó esta propuesta en su plataforma de campaña.
Para Negri, en definitiva, «es bastante irrelevante» lo que Milei diga. «Acá se da algo parecido a lo que pasó con Trump: la oposición se lo toma literal, pero no se lo toma en serio, y los votantes no se lo toman literal, pero sí se lo toman en serio, es decir, lo eligen como una alternativa a lo que tienen, independiente de lo que diga. Lo votan a pesar de las propuestas que tiene», dijo.
De cualquier manera, su buen desempeño electoral del domingo no pasó desapercibido entre diferentes fuerzas de derecha de la región y de Europa. Eduardo Bolsonaro, hijo del expresidente de Brasil Jair Bolsonaro, y José Antonio Kast, excandidato a la presidencia de Chile, felicitaron a Milei a través de sus redes sociales.
Cómo así también lo hizo Santiago Abascal, presidente del partido de derecha Vox en España, y el partido Hermanos de Italia, de la actual primera ministra Giorgia Meloni, mediante un comunicado citado por la agencia ANSA.
Con información de Manuela Castro, Damián Martino y Betiana Fernández Martino.
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