La Juventud y Partidos Políticos en Paraguay: ¿Una relación en Crisis?
Marca Política
6 meses atrás
Luego de haber acompañado y analizado diversas campañas electorales en Paraguay, podemos observar un distanciamiento manifiesto entre la juventud, la política y los partidos políticos. Esta disociación no es meramente anecdótica, sino que se ve reflejada en datos concretos como los proporcionados por diversas investigaciones sociológicas e investigaciones sobre la participación de los jóvenes en la política y los partidos políticos paraguayos y la confianza hacia ellos.

El Latinobarómetro revela una tendencia alarmante: la desafección política entre los jóvenes paraguayos va en aumento. ¿A qué se debe este fenómeno? ¿Acaso los partidos políticos no están ofreciendo los espacios necesarios para que la juventud se involucre y participe activamente?
“Los datos del Latinobarómetro 2023 confirman este distanciamiento. En Paraguay, apenas el 40 % de la población apoya la democracia, mientras un 27 % es indiferente y otro 27 % se inclina hacia opciones autoritarias. Entre los jóvenes (16–25 años), los números son aún más preocupantes: solo el 43 % prefiere la democracia, el 30 % es indiferente y un 20 % cree que un régimen autoritario podría ser mejor. Además, solo un 18 % considera que los partidos políticos funcionan bien. Incluso, un 58 % afirma que la democracia puede existir sin partidos. Estos datos muestran que los partidos, en lugar de ser espacios de inclusión, hoy son vistos con desconfianza y como estructuras cerradas que no responden a las aspiraciones de la juventud.”
Los jóvenes de hoy demandan más que discursos y promesas en tiempos electorales. Los jóvenes buscan espacios donde puedan ser escuchados, que se los valore y sobre todo, quieren espacios donde sus preocupaciones e ideas puedan transformarse en acciones concretas dentro de los partidos políticos. Lamentablemente, la realidad hoy nos muestra que esos espacios son limitados, e inclusive en otros casos, son excluyentes.
La representación y participación de las juventudes en los partidos políticos paraguayos hoy atraviesan varios problemas estructurales. En primer lugar, existe una desconexión entre las estructuras de poder internas de los partidos y las nuevas generaciones. Las decisiones son tomadas por las viejas guardias que no siempre representan los intereses y las perspectivas de los jóvenes. Esta falta de representación genera una sensación de alejamiento y desinterés ocasionadas por el adultocentrismo.
Además, los jóvenes encuentran barreras para acceder a roles de liderazgo y toma de decisiones dentro de los partidos. Las estructuras jerárquicas y los procesos internos dificultan la integración efectiva de nuevas voces y talentos que están buscando ser escuchados y ocupar espacios. Como resultado, muchos jóvenes prefieren canalizar su energía y entusiasmo hacia movimientos sociales, ONG’s o iniciativas independientes que les permitan mayor autonomía y capacidad de acción.
Estamos ante una realidad que obliga a los partidos políticos a analizar esta situación, y puedan actuar en consecuencia. Ya no basta con atraer jóvenes durante las campañas electorales con estrategias de marketing. Es necesario abrirles las puertas a la participación política, ofreciendo espacios reales de influencia, decisión y acción, estableciendo mecanismos transparentes que fomenten la inclusión y la diversidad generacional, que es clave para la continuidad de los procesos de toda democracia.
El futuro de la política y la democracia paraguaya depende en gran medida de cómo se aborde esta desconexión entre la juventud y los partidos políticos. Si no se actúa de manera proactiva y efectiva para involucrar a los jóvenes, corremos el riesgo de perpetuar un ciclo de desencanto y apatía que podría poner en riesgo la legitimidad y la representatividad de nuestras instituciones democráticas en un futuro no muy lejano, teniendo en cuenta el porcentaje de población joven que hoy tenemos en Paraguay.
Resumen.
La pregunta que debemos hacernos no es si la la relación de la juventud y los partidos políticos están en crisis, sino cómo podemos transformar esta crisis en una oportunidad para revitalizar y fortalecer nuestra democracia. Es hora de que los partidos políticos en Paraguay tomen acciones, y se comprometan profundamente con la inclusión generacional y construyan un futuro político donde todos, independientemente de su edad, puedan tener voces y votos significativos.
Este desafío no es solo una responsabilidad de los partidos políticos, sino de toda la sociedad paraguaya que aspira a construir un país más justo y representativo. La juventud está lista para ser parte del cambio; ¿están listos los partidos políticos para abrirles las puertas?